Amarte a ti mismo
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Amarte a ti mismo

Amarte a ti mismo

Amarte a ti mismo, no significa ser egoísta y solo pensar en tu propio bienestar, no significa sentirte superior y despreciar a los demás, no significa pavonearte o jactarte por tus bienes materiales o por tu belleza física o cualidades intelectuales. No significa despreciar a otras personas y maltratarlas, no significar ser perezoso y aprovecharte de que otros trabajen para mantenerte. Amarte a ti mismo no significa ser egocéntrico, ni ególatra.

Amarte a tí mismo, es respetarte, es ser considerado sanamente contigo mismo, es valorarse y recompensarse por tus propios logros, es sentirse feliz y agradecido por el cuerpo que tienes, es valorar tu inteligencia y habilidades tal y como son, es ser agradecido con las personas que te sirven y te apoyan. Es sentirte orgulloso por los logros que has alcanzado y sentirte bien cuando te alaban y reconocen tu trabajo. Amarte a ti mismo es bendecir a quienes te apoyan y cuidan, es comer sanamente y nutrirse diariamente, es cuidar tu figura y tu presentación y comprar cosas bellas y de calidad para ti. Es alegarse de los hábitos que dañan tu cuerpo y tu salud, es hacer ejercicio y meditar con regularidad, es darse gustos y viajar por lo menos una vez al año, regalándote unas merecidas vacaciones.

¿Cuál es tu caso? Cuando alguien te hace un cumplido o elogia lo cómo te sientes al respecto?,  por ejemplo, alguien te dice “Que bella camisa” y tu respondes, gracias pero la verdad la compre en una oferta y no es de muy buena calidad.  Cuando has realizado una presentación y te has lucido con el tema y como lo abordaste y alguien se acerca, tu jefe o tu compañero y te dicen ¡excelente, lo hiciste perfectamente¡ y tu contestas, “No realmente se me olvido la mejor parte y había pensado poner otros ejemplos pero los nervios no me lo permitieron y el video no salió en el momento justo, etc, etc”,  esas respuestas no significan para nada ser modesto, lo que significa es que no te valoras lo suficiente y no te sientes cómodo con el reconocimiento, porque sientes y crees que no te lo mereces. Así que te invito a que desde ya empieces a practicar tus respuestas cuando te den elogios y los aceptes como aceptarías una herencia de un familiar millonario, que te llegara de repente.

Ahora que pasa cuando te critica, bien sea para tu bien, ¿qué reacción tienes?, Bajas la cabeza, te sientes avergonzado y te dices malas palabras a ti mismo, por ejemplo, si, es que soy muy descuidado, sí, es que tengo mala memoria, sí, es que nada me sale bien. Te sientes mal, aceptas las sugerencia y buscas mejorar o te sientes terrible y comienzas a maltratarte a ti mismo, sí, es que soy un tonto, es que no aprendo, es que soy un bruto, es que soy un lento y mil cosas peores. Piensa por un momento cuál es tu dialogo interno cuando se te caen las llaves, se te caen las cosas de la mano, te manchas la ropa, derramas un jugo, etc cualquier cosa o situación que no te sale bien, ¿qué es lo primero que te dices a ti mismo? He escuchado a muchos decirse, como soy de bruto, es que soy un torpe.  Dime algo, aceptarías que alguien te trate así, o que le diga esas palabras a alguien que amas y respetas. Ciertamente NO, entonces porque te las dices a ti mismo?, trátate con amor con consideración, cuídate y amate sanamente, reemplaza eso con decretos como:

  • cada día hago mejor las cosas, todo lo que hago me sale bien
  • cada día soy más simpático y agradable para las personas
  • cada día soy más inteligente y astuto en mi trabajo y negocios
  • cada día soy más hábil, tengo destrezas geniales

Los Psicólogos saben que una de las principales causas de la depresión es la autocrítica destructiva, es faltarte al respeto a ti mismo y no recibir agradecimiento y reconocimiento de las personas que amas.

Si por alguna razón las personas que amas y respetas no valoran lo que tú haces o hiciste por ellas, perdónalas y suelta ese sentimiento, aléjate de ellos porque te roban energía y porque no depende de ti cambiar su actitud y sentimientos, lo que debes hacer es simplemente decirte a ti mismo:

  • Yo, tu nombre, soy suficiente, siempre he sido capaz
  • Yo, tu nombre, soy la mejor hija, hermana, mamá, esposa, amiga, que cualquiera desea tener
  • Yo, tu nombre, soy el mejor hijo, hermano, papá, esposo, amigo, socio, compañero que cualquiera desearía tener
  • Yo, tu nombre, soy bella, inteligente, prospera, saludable y la mejor compañía, me encanta estar conmigo misma y compartir tiempo a solas para cuidarme y consentirme

Cuando te despiertes en la mañana, salúdate con amor y dándote alabanzas, que bello e inteligente hombre, que dulce, hermosa y delicada soy.

Yo soy amor y todos desean compartir su tiempo conmigo.

Crea frases para ti mismo de los aspectos en los que deseas sentirte cómodo contigo mismo y repítelos frente al espejo.

No te paras en la mañana en el espejo a decirte, cosas como: estoy horrible, terrible, gordo, flaco, fofo, feo, calvo, arrugada, ojerosa, mi cabello esta hediondo, etc.

Practica el mandamiento de amar a otros como a ti mismo. Pero si no te amas lo suficiente a ti mismo, ¿cómo vas a amar a otros?. No podemos dar a nadie lo que nosotros mismo no tenemos, eso es imposible.

Tú puedes regalar dinero, cuando tienes dinero, tú puedes regalar ropa, si tienes ropa, puedes regalar comida, si tienes comida, tú puedes dar amor, si tienes amor para ti y te sobra. Así que para cumplir con el segundo mandamiento que nos dejó el maestro Jesús debes amarte a ti mismo primero, respetarte y valorarte y solo en ese momento serás lo suficientemente amoroso y tierno como para dar lo mismo a los demás.

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